Por: Edwin Rosero Casanova

El piedemonte costero es la subregión integrada por Mallama y Ricaurte. Punto intermedio entre la sierra y la costa. Paso obligado y fácil acceso porque la mayoría de las veredas están sobre una vía nacional. Sin embargo, la civilización ha llegado gota a gota por varios factores: el conflicto armado, desdén de gobernantes departamentales y desidia de gobernantes locales carentes de una visión más amplia impidiendo mayor integración y aporte económico, social y cultural al departamento. Ricaurte sufrió remezón cuando los Awá decidieron influir, democratizaron la participación política y termino en una integración intercultural mestizo-indígena, que hoy por hoy es una identidad fuerte y pujante. Mallama, por tener características geográficas y culturales disímiles cada espacio avanza a su ritmo y solitaria. Es posible hablar de identidades; ahí puede estar el progreso y la civilización.

En términos económicos, sector agrícola y pecuario es la piedra angular; el comercio lo acapara Ricaurte. La producción de caña, sector más visible del piedemonte, comparado con Sandona, Linares, Consacá, Ancuya producción competitiva, mercado nacional y regional y con un grado de tecnología media, nuestra producción es de autosubsistencia, tecnología arcaica, cero competitiva, organización precaria, insuficiente apoyo institucional, poco aprovechamiento de ventajas comparativas y complejos conflictos sociales impidiendo el desarrollo del sector, ¿migración a conversión productiva más rentable? Las otras cadenas son precarias y de pancoger. Probablemente, con el apoyo decido de alcaldes se obtenga un grado de industrialización, fuerte componente socio-empresarial y el mercado orientado hacia la costa pacífica.

La pandemia reveló a Nariño, un departamento sin acceso a internet, con penetración menor del 5% en los municipios, excepto Ipiales que tiene 5% y Pasto con 16,9%. De 53 Puntos Vive Digital, el Piedemonte esta en saldo rojo. Este tipo de tecnología es costosa para zonas rurales de difícil acceso; zonas rurales piedemonte son de fácil acceso, ¿insuficiente gestión de alcaldes? Las instituciones educativas carecen de acceso a internet y la cobertura neta en educación media es la más baja (46%) igual que municipios de la costa pacífica, ¿Cuál es el inconveniente que ninguna institución educativa este certificada? El extinto Colegio Nacional de Ricaurte, con transcendencia histórica, convertido en institución por avatares normativos carece de certificación. La Institución Educativa de Mallama corre la misma negligencia.

Saneamiento básico, vivienda y demás sectores, los indicadores no son alentadores; estos reflejan nuestro rezago. El sector salud no es ni malo ni bueno. Factores claves en salud son: organización-procesos, calidad en servicios, gerencia administrativa y transparencia.

El reto de los actuales acaldes o las expectativas generadas por sus victorias electorales, se desvanecieron con la pandemia. Esta, cambió las prioridades y en la forma de gobernar prevalecerá  más las personas que el enriquecimiento personal. No es hacer milagros ni tratar de solucionar en cuatro años, es iniciar procesos solidos que continúen mínimo dos periodos siguientes. Priorizar sectores que mueva la economía o generen rentabilidad social; formular proyectos subregionales; mayor visibilidad departamental; y crear una identidad del Piedemonte Costero que irradie.