Por: Admin.

Desde mediados de diciembre de 2019, surgió una nueva enfermedad por coronavirus (COVID-19) en China. Se informó que el Centro de Salud Mental de Wuhan en China se vio afectado desde el comienzo del brote. Casualmente, otra infección nosocomial a gran escala ocurrió en la sala psiquiátrica del Hospital Daenam en Corea del Sur. Es importante que los encargados de formular políticas, presten plena atención a este aspecto en todo el mundo y se deben proporcionar las recomendaciones de prevención correspondientes.

La infección por SARS-CoV-2 (COVID-19) se caracteriza por producir en las formas graves, un cuadro de insuficiencia respiratoria que puede evolucionar hacia neumonía y síndrome de distress  respiratorio agudo (SDRA), presentar complicaciones como fenómenos trombóticos y disfunción cardiaca, lo que motiva el ingreso en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI). La ecografía, convertida en una herramienta de uso habitual en la UCI, puede ser muy útil durante la pandemia por COVID-19 ya que la información obtenida por el clínico puede ser interpretada e integrada en la valoración global durante la exploración del paciente, según un artículo de una prestigiosa revista de temas de salud.

Hasta algunos días, todo lo anterior ha sido parte de los “mitos” que, aunque no ha sido comprobado científicamente; la recuperación de pacientes ha evolucionado de manera significativa a nivel mundial y en especial en algunos países latinoamericanos, que a parte de la positiva evolución de  personas contagiadas con COVID-19, no presenta condiciones de salud graves de lamentar; en otras palabras, se han convertido en asintomáticos.

El número de contagiados diariamente se cuenta por decenas; situación que vuelve preocupante a los gobiernos de turno y convierte en caótico el diario transcurrir de la vida citadina. Por esta razón y para evitar al máximo la propagación del virus, gobernantes de los países del mundo han tomado medidas restrictivas para el normal desarrollo de la producción y los estados financieros de cada estado, afectando en gran escala la economía mundial, y por su puesto los ingresos de cada individuo que busca el sustento vivir de un sueldo diario. Todo se ha visto afectado…todo ha parado y los cambios son monumentales en todas las esferas sociales.

CRONOLOGÍA DE LA PANDEMIA

Desde el comienzo del año, las comunidades de todo el mundo, desde Asia hasta América, han visto sus vidas, costumbres, hábitos diarios, relaciones personales y formas de interactuar entre sí y con el entorno exterior de repente al revés sin tiempo para reflexionar. , todo debido a Covid-19

En todos los países europeos y de una manera muy especial en España  e Italia, la enorme carga de responsabilidad y trabajo impuesta por la pandemia de Covid-19 en el sistema de salud recae principalmente en el personal de los hospitales públicos, y el término «emergencia de salud» es utilizado tanto por el público en general como por los medios de comunicación para presentar las noticias diarias más importantes relacionadas con la pandemia. Pero, ¿cuál es la emergencia de salud específicamente y a quién afecta exactamente? ¿Qué grupos están detrás de esta emergencia de salud? A finales de marzo de 2020, los departamentos de emergencias de la gran mayoría de los hospitales públicos fueron testigos de una afluencia de pacientes sin precedentes, en su mayoría portadores de Covid-19. Los sistemas de salud se vieron abrumados hasta el punto del colapso, tanto en términos de espacio físico como de su capacidad para tratar a los pacientes con los estándares de calidad esperados. Esto se vio agravado por la soledad inherente a la pandemia, ya que los pacientes no podían ser acompañados durante sus visitas de emergencia o estadías en el hospital. El distanciamiento social requerido para la seguridad entre los propios pacientes y el personal de salud resultó imposible de implementar y aumentó las tasas de contagio.

Los pacientes se presentaban en salas de emergencia con astenia, dolor en el pecho, fiebre y disnea severa que a menudo se volvió imposible de controlar con medidas convencionales en menos de 48 h, lo que generó la necesidad de soporte ventilatorio y medidas invasivas. La demanda de admisión a la unidad de cuidados intensivos (UCI) superó la capacidad en la primera semana, por lo que los recursos existentes tuvieron que ampliarse con el apoyo de los departamentos de anestesiología. En menos de una quincena, estos departamentos también se vieron abrumados, particularmente en ciudades donde la disponibilidad de camas de UCI se agotó rápidamente. En este punto, los departamentos de medicina respiratoria con su experiencia en ventilación mecánica no invasiva (NIMV) comenzaron a desempeñar un papel clave.

Cuándo  ya se conocía  que el número de contagiados superaban 250.000 casos en 120 países, y 4.362 personas habían  perdido la vida; en rueda de prensa oficiada el 11 de marzo de 2020  el Director General de la Organización Mundial de la Salud Tedros Adhanom, daba el nefasto mensaje declarando como pandemia mundial lo que se había originado en la ciudad de Wuhan, capital de la provincia Hubei, en China central y que se esparciría de manera incontenible por todos los rincones del planeta. Muy seguramente la falta de conocimiento del virus, llevó a muchas personas a tomar la situación como de baja importancia sin acatar las medidas de prevención adoptadas por parte de cada gobierno local, lo que conllevo a la desbordada propagación que ha sido atizada por la indisciplina e irresponsabilidad de comunidades enteras donde los resultados actuales superan los umbrales de COVID POSITIVO.

Se habla de medicamentos que puedan mitigar y controlar esta terrible enfermedad pero hasta el momento todo está en investigaciones, estudios y pruebas; mientras el mundo sigue padeciendo los infortunios que ha traído esta pandemia.